Muchos de ellos quedarían para siempre,abatidos por las balas, en cualquier lugar de aquellos en otro tiempo pacíficas montañas. Otros, los menos, conseguirían tras múltiples penalidades alcanzar la frontera y el exilio. Pero todos, sin excepción, dejaron en el empeño los mejores años de sus vidas y una estela imborrable y legendaria en la memoria popular.

Muy buena entrada Martaa :)
ResponderEliminar